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11 jul. 2012

El Hombre Integrado

   La práctica Zen no va dirigida hacia la obtención de alguna especie de santidad o a la conversión última en alguna especie de superhombre.
Ésta sublime práctica, tan sutil y extremadamente simple, tanto que no llega a “tocar” al intelecto, se refiere al anclaje del cuerpo-mente-uno en el instante de ahora que acontece a nuestro alrededor; cuerpo-mente-ahora. Aquí, no se manifiesta Santo o Superhombre alguno; tan sólo el Hombre Integrado es.

   El Hombre Integrado es... Aquél que sereno y atento no experimenta contradicción entre lo que piensa, lo que dice y lo que hace.

   El Hombre Integrado es... El Ser sin fractura; reunidos nuevamente los trozos, amorosamente unidos, mira a su alrededor y comprende que esto es TODO lo que hay. Las figuraciones mentales, ¿dónde están ahora? ¡Qué dicha tan serena!
El Sol sale, los edificios uno junto a otro, a un lado el mar, al otro las montañas... la Luz-Viva todo lo toca insuflando Vida y la Conciencia consciente es por dentro y allá a donde se mira.

   El Hombre Integrado es el Ser sin fractura es Conciencia consciente de sí es... que finalmente comprende que la Vida no se puede entender, tan sólo sentir más allá del entendimiento.